Académica cuestiona restricciones idiomáticas y destaca importancia de inclusión en Mundial 2026
Chile, 15 de junio de 2026. La polémica generada por las restricciones idiomáticas en las conferencias de prensa del Mundial de Fútbol 2026 abrió un debate sobre la inclusión y el respeto a la diversidad cultural en los grandes eventos internacionales.
Durante los primeros días del torneo, los organizadores establecieron que las preguntas realizadas por periodistas en las conferencias oficiales debían formularse exclusivamente en inglés. La medida provocó críticas de medios de comunicación y diversos sectores, especialmente porque excluía el español, idioma oficial de uno de los países anfitriones del certamen.
Tras la presión pública y mediática, la organización rectificó la decisión y permitió nuevamente la utilización de otros idiomas. Sin embargo, para especialistas en inclusión, el episodio evidenció una falta de consideración hacia la diversidad lingüística presente en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Andrea Mira, doctora en Ciencias del Desarrollo y Psicopatología de la Escuela de Terapia Ocupacional de la Universidad Andrés Bello, señaló que el lenguaje constituye mucho más que una herramienta de comunicación, ya que representa identidad, cultura y pertenencia para millones de personas.
La académica sostiene que imponer una única lengua en espacios destinados al encuentro entre distintas naciones transmite una señal de exclusión y refuerza la idea de que algunas identidades deben adaptarse a estándares dominantes para ser escuchadas y consideradas.
Asimismo, destacó que el impacto de este tipo de decisiones trasciende el ámbito deportivo. Debido a la enorme audiencia global que sigue cada edición de la Copa del Mundo, las acciones y mensajes que emanan desde la organización pueden influir en la forma en que niños, jóvenes y adultos comprenden conceptos como el respeto, la diversidad y la convivencia intercultural.
La especialista enfatizó que la inclusión debe formar parte de la planificación de cualquier iniciativa internacional desde su origen y no surgir únicamente como respuesta a cuestionamientos o críticas posteriores. En ese sentido, afirmó que la rectificación adoptada por los organizadores representa un avance, pero también deja en evidencia que aún existen desafíos para incorporar la diversidad como un principio fundamental.
Finalmente, hizo un llamado a las organizaciones deportivas y entidades internacionales a promover espacios verdaderamente accesibles y respetuosos de las distintas culturas e identidades, considerando que el éxito de un evento global también se mide por su capacidad de representar e integrar a todas las personas que forman parte de él.